En la noche de este martes se llevó adelante la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante de la ciudad de Las Toscas, una sesión de prórroga que había quedado pendiente de la semana anterior y que terminó dejando definiciones políticas de alto impacto para la gestión del intendente Iván Sánchez.
La particularidad de la jornada fue que el Ejecutivo Municipal envió durante la mañana del martes algunos proyectos para ser tratados “sobre tablas”, es decir, sin el paso previo por las comisiones. En paralelo, el recinto también tenía en agenda otros proyectos que sí habían sido debatidos previamente en comisión, entre ellos la ordenanza de incumbencias que ordena las funciones y responsabilidades de cada una de las secretarías municipales, y el pedido de declaración de emergencia para autorizar un endeudamiento de hasta mil millones de pesos, y la ordenanza que permitía reducir la planta permanente de 105 a 80.
De los proyectos enviados por el Ejecutivo para tratamiento inmediato, dos llegaron al recinto y uno fue girado a comisión.
El único aprobado por unanimidad fue el que autoriza al intendente al alquiler de un inmueble, que será utilizado por la Dirección de Inspectoría y también como espacio para el resguardo de vehículos secuestrados.
En cambio, el proyecto que proponía redireccionar más de 250 millones de pesos del Plan de Obras Menores, originalmente destinados a la ejecución de pavimento en distintas cuadras de la ciudad, pasó a comisión. El Ejecutivo solicitaba autorización para utilizar esos fondos en la compra de una motoniveladora, una maquinaria que —según coincidieron todos los ediles— resulta necesaria ante el deteriorado parque automotor heredado de la gestión anterior.
Sin embargo, los concejales plantearon la necesidad de contar con mayor información, no solo sobre la compra de la maquinaria, sino también sobre cómo se dará respuesta a los vecinos que aguardaban la concreción de las obras de pavimento, ahora postergadas por el cambio de destino de los fondos.
Uno de los puntos más sensibles de la sesión fue el tratamiento de la ordenanza de declaración de emergencia en varias áreas municipales, que habilitaba al intendente a solicitar un adelanto de coparticipación de hasta mil millones de pesos, a devolver en un plazo original de 60 meses.
La iniciativa fue rechazada tras la votación: dos votos a favor (Miguel Gutierrez y Alejandro Delssin) y cuatro en contra (Miguel Delssin – Cecilia Molina – Rene Padron y Cesar Lopez), dejando sin efecto una de las herramientas que el Ejecutivo consideraba clave para afrontar la situación financiera del Municipio.
Otro revés político para la gestión de Iván Sánchez fue el rechazo a la ordenanza que proponía reducir la planta de personal municipal de 105 a 80 trabajadores, otorgándole al intendente facultades para avanzar de manera progresiva sobre la planta permanente.
Al momento de la votación, el resultado fue cinco votos negativos (Miguel Delssin – Cecilia Molina – Rene Padron – Cesar Lopez y Miguel Gutierrez) y una abstención (Alejandro Delssin), lo que derivó en el rechazo definitivo del proyecto.
Lo ocurrido en la sesión del martes deja expuesta una compleja situación política para el intendente Iván Sánchez. Ordenanzas que el Ejecutivo consideraba prioritarias —como la declaración de emergencia, la reducción de personal y, en sesiones anteriores, la discusión salarial del Ejecutivo— terminaron siendo rechazadas o derivadas a comisión, dilatando definiciones clave para el gobierno municipal.
El escenario resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta la composición del Concejo Deliberante: solo dos concejales pertenecen a espacios políticos diferentes al del intendente (el presidente del cuerpo por Fuerza Patria y René Padrón por Primero Las Toscas), mientras que Cecilia Molina, Alejandro Delssin, Miguel Delssin y Miguel Gutiérrez integran Unidos para Cambiar Santa Fe, el mismo espacio político que Iván Sánchez.







